No sé sonreír sin sentir.
No sé tampoco nadar.
No sueño todas las noches.
No suelo ir tanto a la playa.
No puedo dejar los complejos de siempre.
No creo en el amor a primera vista.
No tengo miedo a la muerte.
No tengo miedo de escribir.
No tengo miedo a decir o pensar algo y luego retractarme.
"No todo lo que digo es verdad".
No entraré jamás en el juego del rencor.
No siento odio.
No busco que me busquen.
No busco miradas ni aprobación.
No necesito de una droga para sentirme feliz.
No temo hablar con Dios después de un largo tiempo sin hacerlo.
No puede no involucrarse mi corazón con lo nuevo, lo cálido, lo misterioso...
No como mariscos.
No fumo habano.
No cuento los días que faltan para mi cumpleaños.
No dejo de admirarme con la naturaleza y el paisaje...
No dudo de las dudas.
No reniego ya de mi pasado.
No se volar como las mariposas, pero sé caminar con el viento en mi contra.
No dejaré nunca de amar.