Cuando nos vemos diferentes a otros que nos rodean pensamos que tal vez estamos equivocados. O que tenemos mal-entendido el concepto X. Y el logro de este último tiempo es darme cuenta que esa frase "yo estoy muy loca y el mundo en lo correcto" ya no va más. Porque por muy distinta que sea de esas personas, soy yo, un ser "único e irrepetible", y sin rebalsar la soberbia podría decir que "especial". Es que yo no necesito de un pedazo de papel y una hoja molida para sonreir. Tampoco de un objeto con pantalla o ruedas. Aún creo en el amor, ese amor que describe un poco el maestro Roberto Carlos en su canción "Amante a la antigua", por ejemplo.
[...]porque soy de esos amantes a la antigua que suelen todavia mandar flores, aunque yo siga este mundo con sus modas y modismos, el amor es para mi siempre lo mismo[...]

Es casi utopía hoy, pero sólo en el mundo que ven tus ojos...no necesariamente el que siente tu alma...
No soy la que conoce de política mundial. No me preocupa la zapatilla de falabella. No quiero verme maquillada como las mujeres que caminan a mi alrededor...o será que tampoco me preocupa?...lo más probable.
Creo en el amor y la inocencia en el sexo. En la parte casi de "niños" amándose...
Me gusta leer y entrar en aquella historia, que se paren los pelos con el malo y llores con el bueno. Los cuentos de magia y paises encantados, duendes melodías y caballos que hablen.
No puedo evitar, camino a mi casa, ver un cielo que sólo lo vi en mis libros. Azul océano con una mezcla de púrpura y naranja...sobre el mar tranquilo. Y yo mirándolo con pat metheny en mis oídos. Es una tentación subir un poco el volumen.
Soy capaz de caminar frente a frente al viento y, cuando se mueve más de la cuenta entre mi pelo o mis pestañas, sentir a Dios...la caricia recordatoria a una hija que se olvida de todo lo que tiene.