martes, 15 de septiembre de 2009

Historia.

Por alguna razón nadie apartaba la vista del florero de la mesa. Era como si en algún momento fuera a desaparecer y nadie quería perderse de ese suceso. Tal vez esas 3 personas sentadas en el living estaban tan concentradas en sus pensamientos que la excusa para no compartirlos era mirar aquel florero.

Ya cuando pasaban las 8 de la tarde alguien dijo:

-Tenemos que ir…esto me está matando…

-¿Estai loco? Estamos hablando de 10 palos…

-Pero el niño no tiene la culpa…ni siquiera se ha dado cuenta que no está en su casa y…

-¡Cállate! No voy a ir a Chiloé sólo para devolver al cabro chico y perder nuestra única oportunidad de pagarle al “Caña”…

En ese mismo momento, un niño de un poco más de 3 años pronunció con una vocecilla dulce y muy clara para su edad, señalando el televisor:

-Mira tía Roberta, la monjita que ayuda a la gente!

-Si cabro chico…se llama madre Teresa…

-De Calcuta- terminó su marido, mirando fijamente al niño que les salvaría el pellejo.


[Inferencias?]

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Alexander Pope

..."¿Cuán feliz es la suerte de la inocente vestal? Al mundo olvida y el mundo la olvidó. El eterno resplandor de la mente inmaculada acepta todas las plegarias y renuncia a todos los deseos"...

[Eterno Resplandor de una Mente sin Recuerdos]